raulgorta.com · Tutorial · Social Media · Octubre 2026
Posicionar un vídeo significa conseguir que Google lo muestre entre sus resultados cuando alguien realiza una búsqueda relacionada con su contenido. Google no detalla todo lo que tiene en cuenta para decidirlo, aunque en su documentación y en la de YouTube sí aparecen cosas que dependen de nosotros, como el título, la descripción, los subtítulos, los capítulos o la página donde publicamos el vídeo. Los ejemplos serán de fotografía de calle y documental, pero sirven para cualquier vídeo.
Son tareas que llevan cierto tiempo y que, en cambio, solemos dejar para el último minuto. Pasamos una tarde en la calle esperando a que alguien cruzara por el sitio exacto, dedicamos otra a montar el vídeo y lo subimos con el primer título que se nos ocurre. A las dos semanas comprobamos que tiene doce visitas, tres de ellas nuestras.

Vídeos de YouTube e Instagram en los resultados de Google
En julio de 2022, según recogió PetaPixel, Prabhakar Raghavan, vicepresidente de Google, contó que casi el 40% de los jóvenes recurría a TikTok o a Instagram, en lugar de a Google Maps o al buscador, cuando quería decidir dónde comer. Google compró YouTube en 2006 y muestra vídeos de esa plataforma entre sus resultados, junto a las páginas web, mientras que desde julio de 2025 permite además que se indexen las publicaciones públicas de las cuentas profesionales de Instagram, algo de lo que hablamos en el artículo sobre Instagram SEO: captions que posicionan en Google y cómo aparecer en búsquedas.
Un título distinto para cada vídeo
Pongamos que vamos a grabar un vídeo en el que repasamos la hoja de contactos de una salida de calle, con las fotos que elegimos, las que descartamos y por qué. No es una idea original, ya que Magnum Contact Sheets, el libro que coordinó Kristen Lubben para Thames & Hudson, reúne 139 hojas de contactos de 69 fotógrafos de la agencia, entre ellos Henri Cartier-Bresson, René Burri y Elliott Erwitt, precisamente para enseñar cómo llegaron a la imagen final.
La documentación de Google para buscadores pide que cada vídeo tenga un título y una descripción propios, distintos de los de los demás. Un buen ejemplo es la web de Jota Barros, fotógrafo de calle, que publica sus vídeos en entradas con títulos como «Video: Fotografía de calle en Málaga», donde el tipo de fotografía y la ciudad quedan a la vista aunque el vídeo no conteste ninguna pregunta. Si el nuestro sí contesta una, algo como «Cómo elegir las fotos de una salida de fotografía de calle» tiene la ventaja de que se parece bastante a lo que alguien teclearía, pero cuando no la contesta también hay un tema que nombrar, que suele ser el tipo de fotografía, el lugar y lo que se ve.
Por cierto, para saber con qué palabras lo buscan basta con empezar a escribir en Google «fotografía de calle en» y mirar qué sugiere. Según su página de ayuda, esas sugerencias se basan en búsquedas relacionadas y en tendencias. Es una forma de preguntar qué le interesa a la gente sin salir a la plaza a preguntarlo.
La descripción ofrece bastante más espacio que el título, así que sus primeras líneas pueden decir de qué trata el vídeo con esas mismas palabras y más abajo caben el lugar, el equipo que llevábamos o el tipo de escena que esperábamos encontrar.
Qué hacer con los subtítulos automáticos
YouTube genera subtítulos con aprendizaje automático. Su página de ayuda advierte con bastante franqueza de que pueden recoger mal lo que se dice por la pronunciación, los acentos, los dialectos o el ruido de fondo. Un apellido como Cartier-Bresson dicho con tráfico alrededor es una buena prueba para cualquier transcripción, así que en nuestro vídeo conviene mirar con atención cómo ha escrito «hoja de contactos» o los nombres de Burri y Erwitt. YouTube recomienda corregir lo que no esté bien transcrito.
En YouTube Studio también se pueden subir subtítulos propios, ya sea cargando un archivo, pegando un texto que YouTube sincroniza con el audio o escribiéndolos mientras se reproduce el vídeo. Los automáticos solo existen en el idioma principal del vídeo, mientras que los propios admiten más idiomas.

Dividir el vídeo en capítulos
Los capítulos hacen con un vídeo largo lo que la hoja de contactos con un carrete, que es dejar ver de un vistazo qué hay y dónde. Son marcas de tiempo con su título que se escriben en la descripción. Según YouTube hacen falta al menos tres, con el primero en 0:00 y cada uno de diez segundos como mínimo, aunque la plataforma también genera capítulos automáticos en algunos vídeos, no en todos.
Google indica en su documentación que, en los vídeos de YouTube, esas marcas de la descripción sirven para definir los momentos clave que muestra en los resultados. En nuestro ejemplo podrían ser 0:00 La hoja de contactos, 2:10 Las fotos descartadas y 5:40 La foto elegida, de manera que quien llegue desde una búsqueda sabe a qué minuto saltar para ver cuál ganó.
Del vídeo largo al Reel
Según contamos en el artículo sobre Instagram SEO, Google indexa el texto de los captions, el texto sobreimpreso en los Reels y las transcripciones automáticas del audio, así que el caption y el texto en pantalla merecen tanta atención como el título de un vídeo de YouTube. Del vídeo de la hoja de contactos se pueden sacar dos fragmentos para Reels, que también valen para TikTok, con las mismas palabras del título en pantalla y en el caption para que el tema se llame igual en todas partes y no tengamos que acordarnos de cómo lo bautizamos el martes por la noche.
El vídeo en una página de nuestra web
Google recomienda, cuando resulta útil para el negocio, crear una página para cada vídeo. El vídeo debe ser el contenido principal de esa página, ya que entre los motivos que da el informe de indexación de vídeos de Search Console para no indexar un vídeo figura que no esté en una página de visualización. Google indexa como máximo un vídeo por página, así que cada vídeo necesita la suya.
A una página así se le pueden añadir además datos estructurados, que son un código que no se ve en la página pero que describe el vídeo a Google. El tipo se llama VideoObject y exige tres campos, el nombre, la miniatura y la fecha de publicación, mientras que entre los recomendados están la descripción, la duración y la dirección del reproductor. La prueba de resultados enriquecidos de Google sirve para comprobar que el código es correcto.
Qué comprobar si el vídeo no aparece
Google necesita varios días para rastrear una página nueva, es decir, para visitarla y leer lo que contiene, así que conviene esperar antes de buscar el vídeo. Si pasado ese tiempo no aparece la página al buscar su título en Google, Search Console puede decirnos por qué. Es una herramienta gratuita de Google en la que se registra la web y que informa de las páginas que ha incluido en su índice y de los problemas que ha encontrado. Dentro hay un informe de indexación de vídeos que cuenta cuántos están indexados y, en los que no, indica el motivo.
Entre los motivos que recoge están que el vídeo no sea el contenido principal de la página, que su imagen de portada, la miniatura, falte o no sea válida, o que el vídeo todavía se esté procesando. Google encuentra sin problema los vídeos incrustados en una página, como los de YouTube. Cuando se corrige el fallo, el informe permite pedir una revisión con el botón «Validar corrección», que suele tardar unas dos semanas. Mientras tanto, apuntar la fecha de publicación de cada pieza ayuda a comparar después qué ha cambiado en la búsqueda.

Un ejemplo para repasar
Un vídeo de una mañana de fotografía de calle con una focal de 35 mm podría titularse «Fotografía de calle con una 35 mm: una mañana de trabajo», con esas mismas palabras en las primeras líneas de la descripción. Llevaría los subtítulos revisados en los nombres de marcas y fotógrafos que se citen, capítulos con sus marcas de tiempo, un Reel con el título en pantalla, una página de la web con el vídeo incrustado y la fecha anotada para comparar después en Search Console.
La elección entre vídeo corto y vídeo largo queda para otro artículo.
¿Has mirado alguna vez la transcripción automática de uno de tus vídeos? Cuéntame en los comentarios qué diferencias encontraste entre lo que dijiste y lo que quedó escrito.
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