Fotografía de viaje con intención documental: de turista a testigo

Fotografía de viaje con caracter documental

Tutorial · Fotografía documental · Julio 2026


La fotografía de viaje es uno de los géneros más practicados y el que con más facilidad produce imágenes intercambiables. Todos hemos fotografiado ese monumento o desde el mismo ángulo en el que aparece en cualquier búsqueda en Google, o hemos hecho un retrato de alguien local pero casi siempre tomado desde la distancia prudente del turista. Añadir una intención documental a ese tipo de trabajo cambia muchas cosas, empezando por cómo se llega a un sitio y la forma de fotografiar en él cuando ya estamos sobre el terreno.

Fotografía de viaje con caracter documental
Cómo pasar de tener fotos sueltas de un viaje a un reportaje de viaje con intención documental

Qué significa fotografiar con intención documental en un viaje

Tener una pregunta antes de disparar

La fotografía de viaje más habitual registra el lugar donde se estuvo, la luz que había, o las personas que se cruzaron. Eso tiene valor como memoria y en manos de alguien con buen ojo, puede producir imágenes muy buenas. Sin embargo, cuando hay una pregunta detrás, las decisiones a la hora de abordar al acción de fotografiar, cambian. Algo tan definido como querer documentar cómo funciona un mercado de abastos local cambia a quién te acercas, a qué hora vas o cuánto tiempo dedicas a trabajar en el mismo sitio.De este modo, el encuadre responde a un criterio que va más allá de si la imagen es estéticamente atractiva.

Tino Soriano, fotógrafo barcelonés con más de tres décadas de trabajo para National Geographic, lo define así: «La fotogenia es una de las mayores trampas de la fotografía. Exótico no significa buenas fotos si no lo resuelves bien. Las mejores fotos son las que haces con un rasgo cultural.» Soriano distingue entre fotografiar un lugar y saber interpretarlo. Su trabajo en el Mediterráneo —España, Italia, Portugal— tiene una profundidad diferente a sus encargos en destinos que no conocía bien, y él mismo lo reconoce. La vinculación cultural con el territorio produce imágenes distintas a las que produce la mirada exterior de alguien ajeno. Cuando National Geographic le asignaba reportajes, tendían a enviarlo a zonas más próximas culturalmente, precisamente por eso.

Steve McCurry construye sus series de viaje sobre preguntas culturales concretas, como qué permanece y qué cambia en las culturas que fotografía a lo largo del tiempo. Sus imágenes siguen funcionando individualmente, pero el trabajo tiene más profundidad cuando se lee como serie que va generando una respuesta acumulada a esa pregunta inicial.

El tiempo que se dedica a cada lugar

La diferencia más práctica entre la fotografía turística y la documental suele ser el tiempo que se invierte en cada lugar. Sebastião Salgado pasó años fotografiando los proyectos que componen Génesis o Trabajadores. Pocos viajeros disponen del tiempo de organizar su trabajo así, aunque el principio se puede aplicar con otra escala. Fotografiar el mismo mercado durante dos mañanas seguidas produce resultados distintos a fotografiarlo durante veinte minutos. Las personas te reconocen, bajan la guardia y esos momentos que no ocurren delante de un extraño empiezan a producirse porque ya te has convertido en alguien más del entorno.

Soriano repetía esto en sus talleres con de forma muy precisa: «Solo cuando estás arraigado en un lugar logras captar el alma. En un viaje corto no consigues profundidad.» Con esto se refería a algo más concreto que los años de residencia en un determinado lugar. Es decir, la diferencia radica entre pasar de largo por un sitio y quedarse en él el tiempo suficiente para que deje de ser decorado.

Fotografía tomada en el barrio de Trastevere por el autor, Raúl Porteiro Zubiaurre ©.
Caballero frente un bar. Fotografía tomada en el barrio de Trastevere por el autor, Raúl Porteiro Zubiaurre ©.

Referentes: cómo trabajan en lugares ajenos

Susan Meiselas y el contexto político como preparación

Susan Meiselas viajó a Nicaragua en 1978 sin ser periodista acreditada. Antes de llegar había leído todo lo disponible sobre el contexto político y contactado con periodistas que conocían el terreno. Esa preparación previa, más investigación que fotografía en sí, cambió la forma en que se movió por el país y el tipo de acceso que consiguió para documentar su proyecto. Las imágenes de Nicaragua (Aperture, 1981) son las de alguien que fue a entender un conflicto.

Para un viaje convencional esa profundidad no es tan necesaria. Pero llegar con preguntas concretas sobre la economía local, los cambios del barrio o las personas que trabajan en ese mercado genera otro tipo de atención desde el primer día.

Salgado y la escala del proyecto

Sebastião Salgado organizó su carrera en proyectos de largo recorrido. Trabajadores le ocupó durante seis años y Génesis duró ocho. Esa amplia dimensión temporal da lugar a la posibilidad de volver. Regresar al mismo lugar en distinta estación, con una luz diferente y después de que la primera visita haya roto el hielo con las personas que aparecen en las imágenes.

La lógica de la vuelta es lo que se puede adaptar de Salgado, más allá de la escala temporal. Cualquier viaje se puede estructurar para fotografiar el mismo lugar en más de un momento, separado por unas horas o por varios días. El material que vamos a obtener en esa segunda visita casi siempre es diferente al del primer intento.

Tino Soriano y la tradición española del viaje fotográfico

Soriano representa un caso bastante singular dentro de la fotografía española, el trabajo de largo recorrido con revistas geográficas y de viaje antes de que eso dejara de ser un modelo de negocio viable. Durante más de veinte años publicó en National Geographic, Viajar, Geo, el Magazine de La Vanguardia y El País Semanal, construyendo un archivo sobre el mundo mediterráneo y sobre proyectos documentales más personales, como su serie sobre el mundo de la medicina, iniciada en 1980 en el Instituto Mental de Barcelona y que sigue siendo uno de los trabajos más referenciados de la fotografía documental española.

Su interés como referente está en la postura que toma al fotografiar, más que en su extenso currículum. El fotógrafo que va a un lugar sin vinculación cultural con él tiende a quedarse en la superficie, a fotografiar lo que ya sabe que existe. Esa vinculación cultural que puede construirse antes del viaje, no solo por residencia, va a dar como resultado otro tipo de imágenes.

En la misma tradición, aunque con un estilo y un recorrido muy distintos, cabe mencionar a Cristina García Rodero, cuyo trabajo sobre la España rural y las fiestas populares durante los años setenta y ochenta —reunido en España oculta (1989)— parte de una preparación previa muy minuciosa. García Rodero investigaba cada celebración antes de asistir. De este modo, llegaba conociendo su historia y en muchos casos volvía varios años seguidos al mismo lugar para seguir documentando esa tradición a lo largo del tiempo.

Fotografía de Susan Meiselas para el trabajo Reframin History, Matagalpa, Nicaragua 2004
Fotografía tomada por Susan Meiselas en Matagalpa, Nicaragua en 2004 para el trabajo reframing History donde regresa al mismo lugar donde tomo la fotografía expuesta en el cartel en 1989. © Susan Meiselas- Aperture.

Cómo preparar un viaje fotográfico

Investigar antes de llegar

La preparación documental empieza antes de hacer la maleta. Buscar trabajo fotográfico previo sobre el lugar, quién ha fotografiado allí o qué ángulos están ya sobreexplotados, nos llevará poco tiempo y cambiará la forma de aterrizar en el destino. Ver qué han hecho otros también sirve para decidir qué no hacer, como el encuadre de la mezquita desde el mismo mirador de siempre o el retrato del anciano en el mercado que aparece en miles de galerías de Flickr.

Leer sobre el lugar antes de llegar, en fuentes que no sean guías de viaje, da lugar a una serie de preguntas que las guías turísticas no responden. Un reportaje de prensa local o un libro de historia sobre la región o la ciudad que visitamos, cambian la forma de mirar cuando se llega.

Definir un tema antes de salir

Intentar fotografiarlo todo en un viaje suele producir colecciones de imágenes variadas sin hilo conductor. Definir un territorio antes de llegar —aunque sea provisional y cambie sobre el terreno— funciona como filtro. El fotógrafo que quiere documentar los mercados pregunta dónde están los más locales, va a distintas horas y vuelve al día siguiente. El fotógrafo que quiere documentar el trabajo artesanal busca los talleres antes de llegar y llega con nombres.


Aproximación y relación con los sujetos

La distancia física

En fotografía documental de viaje, la distancia desde la que se fotografía a las personas dice mucho sobre la relación entre el fotógrafo y sus sujetos. McCurry trabaja frecuentemente con teleobjetivos moderados que le permiten encuadrar sin invadir el espacio vital de los fotografiados. Meiselas, en Nicaragua, trabajaba con focales cortas dentro del propio conflicto. Salgado varía según el proyecto. En Génesis domina la distancia y el paisaje; en Trabajadores, la proximidad a los cuerpos. La elección de focal y distancia acaba siendo también una decisión editorial sobre qué relación se establece con lo que se fotografía.

El consentimiento

En espacios públicos, fotografiar es legal en la mayoría de países sin necesidad de pedir permiso. Pero esto no resuelve todas las dudas sobre qué hacer con esas imágenes ni cómo vamos a representar a las personas fotografiadas. Muchos documentalistas distinguen entre fotografiar a alguien y fotografiar con alguien. En el segundo caso hay algún tipo de intercambio, puede ser una mirada, un gesto tácito de aceptación o una palabra de aprobación que cambia la naturaleza de la imagen y también la experiencia de hacerla.


La edición

Seleccionar con criterio narrativo

Una de las diferencias más visibles entre la fotografía de viaje convencional y la documental aparece en la edición. En la documental la pregunta es si la imagen añade algo a la historia que se está contando. Una imagen ligeramente movida de alguien en un momento de intimidad puede ser más útil para una serie que una toma perfectamente nítida de la misma persona posando, porque la serie es la unidad de sentido, no la imagen individual.

La secuencia

Trabajar con intención de serie desde el principio del viaje produce un material de edición diferente. Incluye, por ejemplo, fotografiar planos generales de contexto que individualmente parecen poco interesantes pero que en la serie funcionan como respiración entre imágenes más densas. La misma fotografía tiene un peso diferente dependiendo de dónde aparezca en la secuencia y qué imágenes la rodean.

Infografía detallando con las claves para dotar a nuestra fotografía de viaje de intención documental.

¿Hay algún lugar donde hayas sentido que tu trabajo cambió de registro cuando te quedaste el tiempo suficiente?


Referencias: Tino Soriano, La fotografía en los viajes (Desnivel) · Sebastião Salgado, Génesis (Taschen, 2013) · Susan Meiselas, Nicaragua (Aperture, 1981) · Cristina García Rodero, España oculta (Lunwerg, 1989) · Steve McCurry, obra completa (Phaidon)

Tutorial · Fotografía documental · raulgorta.com


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